¿Quieres ser un influencer? Por favor ponte serio…

Bueno se calman, acá nadie está ofendiendo a nadie, porque la intención no es herir sentimientos ni susceptibilidades, la intención es que abran los ojos. Si alguien sale herido se sale de mi control y no me disculpo por eso.

El año pasado uno decía la palabra influencer tres veces frente a un espejo y salía alguien vendiéndote Lipoblue, y hoy en día uno consulta agencias de “Mercadeo” y resulta que te ofrecen “paquetes de influenciadores para promover tu marca” o le ofrecen a personas dueñas de cuentas suculentas el servicio de “manejar su imagen” para volverlos “influenciadores” la “profesión” del futuro.

Qué “usadera” de comillas… Nada más ahí se percibe la falta de seriedad de este “tema”.

¿Qué es un influencer? Es una persona que a través de sus medios de comunicación puede influenciar el consumo de ciertos productos o servicios. Puede también, llegar a influenciar opiniones y sentimientos entre otros intangibles.

Un verdadero influenciador es alguien que a través de un trabajo serio se convierte una autoridad en un tema y por ende influencia su entendimiento, promoción o consumo.

Un influenciador afín a la esencia de una marca, puede ser parte de una excelente estrategia para llegar directo al público objetivo.

Pero cuando dices “Quiero ser influencer” ¿A qué exactamente te refieres?

¿Quieres que te consideren famoso por promover marcas, lugares, quemadores de grasa o conciertos?

¿Quieres regalos?

¿Quieres ir a eventos?

¿Qué quieres?

¿Reconoces la diferencia entre ser famoso y ser influyente?

Ser famoso no está ligado a influir e influir no está ligado a ser famoso. Lo uno es un resultado y lo otro es una responsabilidad.

Pregúntatelo… Si tu objetivo final es ser influencer creo que debes aterrizar y el primer consejo que te quiero dar es PONTE SERIO.

¿Cuánto crees que te va a durar promover cualquier cosa sin un trasfondo? Las cuentas que un día promueven un concierto, al otro día pastas para adelgazar, al otro día vestidos de baño para perritos, al otro día hamburguesas y al día siguiente unos zapatos, producen risa. Si, literal, cuando me las presentan, me río. No como maléfica…

…ni despectivamente, ni como Cruella antes de matar a 101 perritos, menos con ganas de que fallen en su intento de lucrar, pero me río como cuando uno ve un capitulo del Chavo del 8, como con ternura pero sin tomarlo en serio.

Aquí voy a sacar a relucir mis treintaytantos con este consejo de vida, pero yo vivo de hacer lo que amo y mi vida es particularmente divertida, y con los años entendí que solo existe una fórmula:

-Define una meta en tu vida de la que puedas depender aún cuando el boom de los influencers muera, porque en algún momento morirá (lo que produces lo puedes invertir en estudiar, montar una empresa, estudiar, ser entrenador personal, crear una marca, ser modelo, ser chef, estudiar, ser coach espiritual, comediante virtual, estudiar,
¿ ya mencioné estudiar?…)

-Trabaja en esa meta todos los días. TODOS.

-Trabaja con TAL EXCELENCIA en tu meta que te conviertas en un referente de tu industria

¡Y BOOM!

Eso te convierte en un verdadero influencer, sin el riesgo de perder tu identidad o tu fuente de ingreso cuando el mundo supere los likes y los seguidores.

A esto me refería con “PONTE SERIO”. Literalmente, si te pones serio, si te vuelves el MEJOR en lo que haces, te vuelves un influenciador. ¿Si ven? No era tan ofensivo. Ahora, si tu meta es tener una “agencia” de influenciadores, donde pretendes reclutar jóvenes desubicados, arreglarles el feed, tomarles foticos y que se comenten entre ellos y entre otras agencias y vendérselos a las marcas como una estrategia viable eso es una forma de estafa, y ojalá la vida te ponga rápido en tu lugar. Sobre todo si eres de los que vende cuentas infladas con seguidores que nada tienen que ver con las marcas a las que se las presentas, seguidores falsos y likes falsos de Rusia y el Medio Oriente…

Peor aún si lo haces siendo una persona estudiada. Estudiar mercadeo o Publicidad no te hace un experto, te hace una persona con un cartón, como en cualquier otra profesión. La experticia viene con el trabajo tangible y real (no el que inventas con tu palabrerío). Y un profesional en Mercadeo con verdadera experiencia te dirá que los influenciadores no son una campaña, son parte de una estrategia que puede ser muy efectiva,  pero que mal ejecutada solo te hará perder dinero y puede afectar gravemente la imagen de tu marca. Fin del comunicado.

Y por favor, no caigan en esos cursos que te cobran prometiéndote que harás dinero con un blog o una red social, eso puede suceder, pero en casos MUY remotos y no es nada fácil. Usualmente quienes dictan estos cursos tienen una vida aspiracional basada en apariencias, pero lamentablemente esto lleva a las personas a pagarles por conseguir “el secreto” para vivir de las redes, y claro, pierden su dinero en la gran mayoría de los casos.

Ahora, guárdense sus ofensas si nuevamente nos van a decir que quienes abordamos estos temas hablamos desde el resentimiento. ¿Cuál resentimiento? Si nosotros vivimos de lo que amamos. No le llamen resentimiento a los consejos que su ego no les permite escuchar.

Ser infuencer no es una profesión aunque pueda ser un trabajo. Hacer bien tu trabajo te hace influencer y te puede traer todos sus beneficios económicos y experienciales.

Así que PONTE SERIO si quieres influenciar.

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